Amigas
Varios días pasaron después del incidente con el chico que acosaba a Sara, en estos días Daru y ella se habían vuelto muy buenos amigos, reían y se divertían juntos todos los días en la escuela y fuera de esta. Por otra parte, la mejor amiga de Sara no hablaba mucho con ella, parecía distante y eso a la chica le preocupaba. Al empezar las clases un lunes por la ma?ana Daru y Sara entran conversando por las puertas de la escuela.
-Entonces me burlé de ella porque era coja, pero lo más impresionante es que eso hizo que nos lleváramos bien ?Lo puedes creer? -el chico sonreía mientras contaba una historia de su infancia, pero parece que no estaba recibiendo mucha atención-. ?Sara me estás escuchando?
-Oh, sí, claro -habló después de salir de sus pensamientos-. Perdón no quería ignorarte, es sólo que estaba algo... distraída.
Su mirada bajó al suelo, se podía notar que algo no estaba bien. Definitivamente le pasaba algo.
-?Pasa algo? -preguntó Daru con duda y preocupación.
-Estoy bien -respondió negando varias veces con la cabeza-, no te preocupes.
-Sara, tal vez no te conozca tanto, pero sé que te pasa algo -inquirió sin rendirse.
Hubo unos segundos de silencio hasta que Sara habló:
-Es... Jenny... ha estado distante, no sé qué le pasa o si hice algo que la molestara -juntó sus manos al frente sujetando con fuerza la saya de su uniforme-. ?Qué debería hacer? Estoy preocupada por ella.
-?Has intentado hablar con ella? -puso su mano sobre el hombro de la chica para intentar consolarla.
-Lo he intentado, pero ella no hace más que evitarme y alejarse de mi -respondió, sus ojos comenzaban a cristalizarse.
-Entiendo -fue todo lo que el chico le dijo antes de quedar en silencio durante un rato.
La chica se quitó los lentes y los limpió en su camisa, dio un gran suspiro y se los puso esbozando una sonrisa.
-Vamos a llegar tarde -dijo mientras cogía la mano de Daru y salía corriendo hacia el área de formación de la escuela.
Daru sorprendido no opuso resistencia y se dejó llevar mientras pensaba en el camino alguna forma de ayudar a su amiga.
(...)
-Hoy iré por la tarde a entrenar un poco, luego por la noche podemos salir y divertirnos -comentaba Daru mientras caminaba al lado de Sara, las clases habían terminado y ambos se dirigían a la salida.
-últimamente entrenas mucho, creo que ya puedo notar tus músculos -dijo con un tono divertido.
-Tengo que hacerlo, así podré sacar más poder del dragón -expuso mientras sonreía.
-Está bien mientras no hagas nada malo con ese poder -lo miraba de forma amenazante.
-Sí, si -dijo mientras agitaba su mano-, puedes estar tranquila.
Ambos sonrieron y continuaron su camino. A lo lejos se podía observar a una persona mirándolos detenidamente mientras mordía una manzana y sonreía con una pizca de malicia. Se podía escuchar un silvido alrededor.
(...)
Al otro día Sara y Daru llegaban a la escuela más temprano de lo normal, puesto que la noche anterior habían dado un paseo nocturno y se quedaron desvelados tanto que no pudieron dormir.
-?Cuánto falta para que toque la campana? -preguntó el chico.
-No debe faltar mucho, unos minutos tal vez -respondió.
-Creo que tal vez debimos dormir algo, empiezo a sentirme cansado -bostezó.
-Tonto -se río en voz baja-, ya no nos da tiempo dormir, pero no me arrepiento, fue una noche divertida.
-Sip, me gustó la pizza. ?Y recuerdas el ladrón?
-Claro -rió-, le diste una paliza y salvaste al due?o.
-Salimos ganando, nos regaló refresco gratis -se encogió de hombros.
Ella asintió con la cabeza mientras reía. En ese momento estaban tan perdidos entre risas y cuentos que no notaron que alguien se les acercaba hasta que estuvo justo en frente de ellos, ambos dejaron de reír y alzaron su mirada al mismo tiempo para ver la cara completamente seria de su amiga Jenny.
-Jenny -Sara intentó sonreír, pero al ver el rostro de su amiga tragó saliva mientras la miraba con un poco de temor.
-H-hola Jenny -habló finalmente Daru al notar que su amiga no podía.
La chica no respondió solo se quedó mirándolos, su semblante era frío y en su mirada no parecía notarse emoción alguna. Nadie dijo nada por un rato se quedaron en silencio hasta que Daru lo rompió de nuevo.
-?Está todo bien? -se acercó un poco a ella hasta quedar en frente.
Al no obtener respuesta el chico miró hacia Sara como si le preguntara con la mirada que es lo que debería hacer. Lo siguiente que pasó fue tan rápido que a los dos los tomó por sorpresa, en un segundo antes de que Daru pudiera enfocar su mirada de nuevo en Jenny, esta se encontraba con su pie alzado recto a la altura de su cabeza, estaba transformado en una filosa garra de águila y sin tiempo a reaccionar el pie bajó a gran velocidad desgarrando el pecho del chico en un corte cruzado que fue desde su hombro hasta la cintura, su camisa abierta por el corte mostraba aquel tajo de gran tama?o que hacía que la sangre brotara de él. Daru no podía creer lo que pasaba, estaba muy confundido y sorprendido; sintió un gran mareo en su cabeza. su vista se nublo y terminó cayendo al suelo de espaldas.
-No puedo... moverme... -el chico estsba inmovil,su vista se perdía a cada rato, solo veía la imagen difusa de la chica frente a él con su garra enbarrada en sangre-. ?Qué demonios?
-Ja en mis tiempos nunca hubiera recibido un ataque tan sucio, debí suponer que no podíamos confiar en ella -le dijo el dragón en su cabeza, Dary apretó los dientes con fuerza.
-Cállate, no estas ayudando... -le dijo el chico mientras intentaba levantarse.
-Lo lamento pero esto parece peor de lo que imaginé, esa chica... su garra no es como la de un ágila normal, me temo que creo que te envenenó -le dijo después de analizarlo.
-Mierda... -fueron las últimas palabras del chico antes de caer desmayado en el suelo.
Sara estaba inmóvil con los ojos abiertos como platos sin poder creer lo que había presenciado, estaba paralizada, no podía moverse ni soltar una sola palabra. Solo se quedaba mirando a su mejor amiga con sangre es su pie y a su nuevo amigo en el suelo sangrando inconsciente.
Jenny no esperó y enseguida sacudió la sangre de su pie y volvió a repetir el mismo ataque, pero esta vez para cortar la garganta del chico que yacía en el suelo.
En el momento en que su garra estuvo a punto de tocar la piel de su cuello, Sara apareció en frente pateando con fuerza el pie de su amiga haciendo que el ataque se desviara.
-Quítate -dijo la chica mientras alzaba de nuevo su pie y se alejaba un poco de Sara y del cuerpo del chico.
-?Por qué lo atacaste? -preguntó Sara mientras la miraba con rabia en sus ojos intentando aguantar las lágrimas.
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-?En serio preguntas? -dijo riendo con ironía-, merece morir, su simple existencia es una amenaza para todo el mundo.
-No lo es -presionó fuerte sus dientes diciendo sus palabras con firmeza-, he convivido con él estos días, es una persona buena que me hace reír, me protege del peligro y está para apoyarme cuando lo necesito.
-Lo conoces hace un mes si acaso -comentó alzando una ceja-. ?Cómo puedes decir esas cosas de él? Es una amenaza, Sara, destruyó el mundo en el pasado y si no hacemos algo lo volverá a destruir.
-Piensa bien en tus palabras -espetó acercándose a ella con pasos lentos-, el que destruyó el mundo fue el Dragón del Vacío, no el amable chico que acabas de herir, Daru Lesuke no es igual que su espíritu y no usará su poder para el mismo fin.
-Es inútil hablar contigo, estás embobada por él y no ves las cosas con claridad, siempre fuiste demasiado blanda con las personas. Tendré que hacerte entrar en razón -su otro pie también se trasformó en una garra y sus manos se volvieron grandes alas de color café, sus ojos brillaron de color amarillo como los de un ágila-, aunque para ello tenga que darte una paliza.
-Si así lo quieres -soltó un largo suspiro y se quitó los lentes dejándolos caer sobre el cuerpo de Daru-, yo también te salvaré a ti y a él, no dejaré que le hagas da?o juzgándolo sin haberlo conocido bien y tampoco permitiré que te conviertas en una asesina -al decir esto sus u?as se alargaron formando fuertes garras, de su espalda baja salió una peque?a cola junto con sus orejas que tomaron forma de orejas de gato, ambas partes con un pelaje blanco; sus dientes también se notaron más filosos y sus ojos cambiaron a unos amarillos con una raya en el medio como los de un gato.
-No me hagas reír -comentaba mientras reía-, eres una nerd, ni siquiera te gusta pelear.
-Esto es una excepción -se abalanzó a gran velocidad contra su amiga que para esquivarla emprendió el vuelo. Al hacerlo Sara pudo notar un líquido que se escurría entre las garras de Jenny, el olor le resultó familiar y rápidamente miró hacia el cuerpo de Daru notando el mismo líquido, volvió a mirar a Jenny quien sonreía en lo alto del cielo agitando sus alas-. ?Usaste veneno? -preguntó Sara confundida-. ?Dónde conseguiste algo así? ?Acaso alguien te está ayudando?
-?Hablas mucho! -Jenny descendió a gran velocidad y le aventó una patada en la cara a Sara que la tomó por sorpresa.
Reaccionando rápido se separó del pie de la chica y con las garras hizo varios cortes en la zona de la rodilla, en respuesta Jenny volvió a alzar el vuelo tomando distancia.
-No usé la garra con veneno porque esperaba contenerme, pero creo que te subestimé. Puede que después de todo si tengas algo de talento para pelear -sonrió.
Sin responderle Sara se quedó quieta esperando el siguiente ataque, el cual no tardó ya que su amiga se volvió a abalanzar sobre ella esta vez atacando con sus garras. Sara también usó sus garras haciendo que estas chocaran varias veces. Soltando chispas mientras se mueven por toda la zona, algunas personas que pasaban las veían asombradas.
Jenny lanza un ataque con su ala derecha haciendo que Sara retrocediera, aprovechando esto Jenny aterriza en el suelo y golpea con una patada la barriga de la chica que se queja de dolor mientras escupe sangre. Sara se aleja encorvada aun sujetando su barriga, pero Jenny no parece terminar ahí y salta lanzando una patada de lado desde arriba contra la cabeza de Sara, por suerte esta logra reaccionar a tiempo y lo bloquea con sus manos. Antes de que se vuelvan a separar Sara sujeta su pie y la azota de espaldas contra el suelo con gran fuerza para después soltarla.
Jenny se levanta herida y las dos se quedan mirando mientras jadean por el cansancio y los fuertes golpes.
-Jenny, por favor -dice tratando de que le salgan las palabras entre jadeos-, eres mi amiga no me hagas hacer esto.
-?Es que no lo entiendes! -gritó enojada-, eres muy ingenua y no tienes en cuenta lo peligroso que es ese chico -saltó hacia el frente lanzando varios golpes rectos con su garra que la chica esquivó y bloqueó algunos con sus propias garras.
-?No! él se ha portado muy bien conmigo, ?él no es así! -negó varias veces con la cabeza, sus ojos estaban a punto De soltar lágrimas. Lanzó un zarpazo hacia el frente que la otra cubrió con sus alas, se quejó de dolor notando algunas plumas que caían manchadas en sangre al suelo.
-?Te está enga?ando! -el enojo de su voz se notaba cada vez más. Dio una voltereta de espaldas usando sus alas para maniobrar mientras le aventaba una patada en el mentón a Sara haciendola mirar al cielo, la chica retrocedio con la vista algo nublada por el golpe y el mentón sangrando.
-?Eso no es cierto! -negó mientras esbozaba una sonrisa triste-. ?Por qué un dragón poderoso y malvado se preocuparía por enga?ar a una simple chica nerd inútil y antisocial como yo?
Ante estas palabras Jenny se quedó sin palabras, no sabía que decir, empezaba a sentir que las palabras de su amiga tenían razón, pero era muy terca para aceptarlo. En un grito enardecedor se abalanzó en contra de Sara quien no tuvo tiempo de reaccionar y recibió varias patadas en la cara y barriga haciéndola sangrar. En ese momento un recuerdo del pasado vino a la mente de Sara.
Esa tarde, Sara que era una ni?a de tan sólo 8 a?os estaba en un parque en el suelo golpeada, sus lentes a un lado de ella con los cristales rotos. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y tenía una mirada vacía que solo mostraba tristeza y soledad. Al frente había un grupo de ni?as: una peque?a pelirroja con coletas a los lados y dos rubias una de pelo corto y la otra recogido a sus lados, las tres ni?as se reían mientras la insultaban.
Bicho, cuatrojos, fenómeno, nerd, esas y muchas más eran las únicas palabras que aquella peque?a ni?a escuchaba en ese momento.
Pero una nueva palabra se coló entre los insultos, un simple "oye" pronunciado por una nueva voz que antes no estaba hizo que la ni?a alzara lentamente su mirada para encontrarse con una nueva chica, una pelinegra llegaba a la escena, se acercó lentamente y enseguida le lanza un pu?etazo en la cara a la pelirroja que se quedó en el piso sorprendida.
-Mira hace juego con tu pelo -dijo sonriente mientras observaba la sangre en la nariz de la pelirroja.
Enseguida las otras dos se abalanzaron hacia ella y comenzaron una pelea, la pelirroja también se unió. Aunque parecía que la chica era más fuerte, era superada en número y eso hacía que tuviera problemas. La peque?a Sara al ver que la estaban defendiendo se armó de valor por primera vez y se levantó del suelo, limpió sus lágrimas y con un poco de trabajo ya que no veía bien sin los lentes, corrió hacia las chicas. Sostuvo a una de las rubias del cabello y la jaló fuertemente contra el piso.
La chica al ver la escena la miró con una sonrisa.
-Así no se pelea -dijo mientras sujetaba a la otra rubia por el cuello-, debes cerrar tu pu?o con fuerza y... -sin terminar la frase golpeó la cara de la rubia que cayó al suelo.
Sara asintió con la cabeza y la imitó cerrando su pu?o y golpeando a la pelirroja, haciendo de aquello una pelea violenta de ni?as. Después de un rato por fin las otras salieron corriendo y gritando mientras Sara y la pelinegra se encontraban en el piso jadeando cansadas.
-No vuelvas a dejar que te hagan eso -la pelinegra giró la cabeza para mirar a Sara-, no soporto ver gente como ellas que maltrata a los demás de esa forma, pero tampoco puedo ver que se dejen maltratar, es por eso que a partir de ahora tú te defenderás y les partirás la cara cada vez que se metan contigo.
La chica esbozó una gran sonrisa y Sara no pudo evitar echarse a reír a carcajadas.
-Es fácil para ti decirlo -dijo después de calmar un poco su risa-. Eres... fuerte, atlética, yo soy una nerd, pelear no es algo que me favorezca.
-?Qué significa favorezca? -frunció el entrecejo con duda-, joder, no uses palabras complicadas.
Las dos ni?as volvieron a echarse a reír un rato.
-Me llamo Sara -dijo levantándose-, gracias por ayudarme.
-Yo soy Jenny -se levantó de un salto sonriendo-, a partir de ahora te mostrare como defenderte y tu podrás ayudarme con tus cosas de nerd.
-Está bien -rió por lo bajo-, gracias.
-?Por qué me agradeces dos veces? -preguntó mientras se sacudía la ropa.
-El primero fue por salvarme -cerró los ojos y esbozó una amable sonrisa-, y el segundo por ser mi primera amiga.
-Tonta -un poco sonrojada por sus palabras-. Vamos a casa, te acompa?o ya que por lo que veo tus lentes se arruinaron.
Sara asintió con la cabeza y sujetas de las manos las dos ni?as salieron de aquel parque caminando en dirección a sus casas felices de haberse vuelto amigas, muy buenas amigas.
Volviendo al presente dejando ese recuerdo feliz atrás, Sara abrió sus ojos para encontrarse con la terrible realidad que su amiga ahora la estaba moliendo a patadas, sentía dolor, pero no uno físico, sino emocional, quería salvarlos a los dos: tanto a ella como al chico del suelo, pero la única manera de hacerlo era ganar esta pelea. Entrando de nuevo en sí, Sara frenó una de las patadas de Jenny haciendo que ésta se sorprendiera y aplacara sus ataques, aprovechando su desconcierto atacó con su garra la cara de Jenny, la cual reaccionó un poco tarde y aunque se alejó de allí volando terminó con el rostro rasgu?ado.
Sara jadeaba por las fuertes patadas recibidas, dio un gran suspiro y flexionando sus piernas dio un gran salto llegando a la altura de Jenny, girando sobre su mismo eje le lanzó una patada en la nuca haciendo que Jenny se mareara por el fuerte golpe. Sara no frenó ahí, y antes de caer hizo varios cortes con sus garras en las alas haciendo que cayera al suelo. Encima de ella Sara volvió a atacarla, pero ésta se defendió alzando su pie, rozando con este la cara de la chica que se bajó de arriba y se alejó de ella. Jenny se levantó con sus alas da?adas sangrando.
-Pensé que pelear no era lo tuyo -dijo Jenny sonriendo.
-Lo es si se trata de salvar a mis amigos -respondió con voz firme y una mirada seria.
-En serio, joder, deja de protegerlo -comentó un poco irritada.
-?Te protejo a ti también idiota! -gritó enojada-, no pienso permitir que te conviertas en una asesina, y mucho menos del chico que me salvó la vida.
-Jenny deberías escucharla -en la mente de la chica aparecio un ágila de energia blanca que volaba dejando caer plumas por todo el lugar, esta se posó en el hombro de la chica-, yo tampoco confío mucho en aquel chico, no parecía muy fiable -le dijo con dulce voz.
-?Agh! -gritó frustrada halándose los pelos, sacudió su hombro quitándose a su espíritu de encima y volviendo a la realidad-, él dijo que era peligroso, yo también quiero protegerte. ?Eres tú la que no entiende! -su pecho subía y bajaba de la rabia-. Es así nuestros papeles, tu eres la chica buena que no pelea, yo me encargo del trabajo sucio, siempre fue y siempre será así.
-?Quién fue el que te dijo eso? -preguntó arrugando sus cejas-, sea quien sea solo te está usando pa-
Sara no pudo terminar de hablar y sintió que su cuerpo se ponía pesado y se hacía difícil de mover, su vista se nublaba y su respiración estaba agitada.
-No quería hacerlo, pero ya es tarde -apretó sus dientes en frustración mientras observaba un peque?o raspón en la blusa de Sara y un rasgu?o en su piel-, ya está dentro de tu sistema, aunque no entró mucho ya está empezando a hacer efecto, el veneno que está en mis garras ya está dentro de ti... Lo siento Sara...

