En la Sala de Guerra, el aire se destensó como una cuerda de violín que por fin deja de estirarse. No hubo explosiones. No hubo alarmas rojas. El Proyecto Aegis se había desplegado en producción.
— Despliegue exitoso —anunció Kael. Su voz sonó firme, profesional, ensayada. Pero una gota de sudor traicionera bajaba por su sien, perfecta y afeitada—. Los muros de validación están activos. El perímetro es seguro.
Vincent se inclinó sobre la mesa holográfica como un buitre sobre una presa. —?Estado de la WaterFactory?
Kael tecleó una consulta rápida en su terminal de titanio. — Estable. Cero excepciones. Cero NullPointer. El sistema está rechazando cualquier petición defectuosa antes de que toque el núcleo. Es... perfecto.
Vincent sonrió, una mueca depredadora que mostraba demasiados dientes blanqueados. — Excelente. Redactaré el informe para la Junta inmediatamente. "Incidente crítico resuelto mediante protocolos de seguridad estándar de alto nivel". Robert, asegúrate de que esto conste en la evaluación trimestral de Kael. Quiero que este chico sea Senior antes de fin de a?o.
Robert, sin embargo, no estaba mirando el contador de errores. Estaba mirando el gráfico de Tiempo de Respuesta (Response Time).
Antes del parche, la línea oscilaba en unos ágiles 200 milisegundos. Ahora, tras el despliegue de los muros, la línea había saltado a los 350 ms.
— Hemos perdido velocidad —murmuró el Arquitecto, frunciendo el ce?o.
— Es la penalización esperada por la seguridad, se?or —se apresuró a decir Kael, cerrando su portátil con un clac decisivo. Lo había leído en los libros: la seguridad tiene un costo en ciclos de CPU—. Un 75% más de latencia es aceptable dentro de los márgenes operativos ISO. Nadie va a notar una décima de segundo extra.
Robert asintió lentamente, queriendo creerle. Quería desesperadamente que el problema hubiera terminado para poder dormir más de cuatro horas. Pero en el fondo de su cerebro, la voz del técnico del taller resonaba como una canción molesta: "No intentes empujar los coches cuando se detengan."
Seis horas después.
Kael estaba solo en su oficina del piso 42, un cubículo de cristal con vistas a la ciudad contaminada. Se aflojó la corbata de seda italiana y miró su reflejo en la ventana oscurecida.
No vio al "Ingeniero Estrella" de Macro-Systems. Vio a un ni?o de ocho a?os llorando frente a una pantalla llena de código C++.
"El código no perdona, Kael", le había dicho su padre, el Gran Arquitecto de Omni-Corp, después de que Kael olvidara liberar un puntero en su tarea escolar. "Si dejas la puerta abierta, el caos entra. Y nuestra familia no tolera el caos. Somos Soli. Somos la Estructura. Si tú fallas, el apellido falla."
Kael sacudió la cabeza, alejando el fantasma de su padre. Había cumplido. Había construido una fortaleza perfecta alrededor del error. Había seguido las reglas.
Miró el monitor secundario. Latencia actual: 600 ms.
El número parpadeaba en amarillo. Había subido. Kael sintió un nudo en el estómago. Probablemente era el tráfico de la hora pico de la tarde. Los muros estaban haciendo su trabajo, verificando cada petición una por una. Era normal que subiera un poco. El sistema era robusto. Tenía cuarenta capas de hormigón lógico. Nada podía romperlo.
— Es seguro —se dijo a sí mismo, como un mantra—. La lentitud es el precio de la perfección.
Intentó ignorar el número. Pero el número seguía subiendo, lento e inexorable, como el agua en un barco que se hunde.
En el subsuelo del edificio, en el cubículo gris y sin ventanas de Soporte Nivel 1, el infierno estaba empezando a congelarse.
Molen tenía los auriculares puestos, pero no escuchaba música Lofi. Escuchaba la frustración humana en tiempo real.
— Soporte Macro-Systems, le atiende Molen.
— ?Oye! El sistema no carga. Llevo un minuto mirando el icono de "cargando". ?Qué pasa con mi pedido?
— Entendido. ?Le ha dado algún mensaje de error en pantalla?
This novel is published on a different platform. Support the original author by finding the official source.
— No, no hay error. Simplemente... se queda pensando. La rueda gira y gira. ?Se cayó el servidor?
Molen miró su propio monitor de diagnóstico. Todas las luces estaban en verde brillante. Según el dashboard oficial dise?ado por los Soli, el sistema estaba "Saludable". No había errores rojos.
Pero Molen sabía lo que pasaba. No había errores porque los errores estaban atrapados en la fila. El sistema no estaba muerto; estaba catatónico.
— Se?or, el sistema está operativo, pero experimentamos... congestión alta —mintió Molen, leyendo el guion oficial que Vincent había mandado por correo—. Por favor, no actualice la página. Si actualiza, perderá su turno en la cola de validación.
Colgó. Inmediatamente, entró otra llamada. Y otra. El panel de tickets de soporte, que solía tener un flujo constante de 10 tickets por hora, ahora marcaba 300 tickets en cola.
Todos decían lo mismo: "Lentitud", "Pantalla congelada", "El sistema me ignora".
Molen cerró los ojos un segundo. Visualizó la autopista de la que había hablado. Los guardias de Kael estaban deteniendo cada coche. Al principio, con poco tráfico, funcionaba. Pero ahora, a las 3:00 PM, miles de usuarios intentaban entrar al ERP. Cada usuario generaba una petición. Cada petición era detenida alrededor de 40 veces por los muros de Kael. Las peticiones empezaban a acumularse. La memoria RAM se llenaba no de datos, sino de hilos de ejecución esperando.
El servidor no estaba procesando. Estaba aguantando la respiración.
Molen sintió una impotencia amarga. Tenía la solución en su cabeza (la Caja, el Optional), pero estaba atrapado en el teléfono, disculpándose por un desastre que él había predicho con metáforas de tráfico.
— Es una armadura de plomo —pensó Molen—. Kael le puso una armadura de plomo a un corredor de maratón para que no le dispararan. Ahora no se va a morir de un balazo... se va a morir de agotamiento.
Sala de Guerra. 04:45 PM.
El silencio triunfal de la ma?ana había desaparecido. Ahora, el ambiente olía a pánico eléctrico y ozono quemado.
Robert estaba de pie frente a la pantalla gigante. El gráfico de latencia ya no era una línea ascendente. Era un muro vertical. Latencia actual: 15 000 ms (15 segundos).
— ?Kael! —bramó Robert, perdiendo la compostura—. ??Qué está pasando?! ?El sistema está prácticamente detenido!
Kael tecleaba frenéticamente en su portátil, pálido como un fantasma. Sus manos perfectas temblaban. — No... no lo entiendo. No hay errores. ?No hay NPEs! Los muros funcionan. El código es seguro. ?Los logs están limpios!
— ?El código es tan seguro que nadie puede usarlo! —gritó Robert—. ?Mira la cola de hilos (Thread Pool)! ?Está al 99% de capacidad! ?Están todos esperando validación!
En ese momento, la pantalla parpadeó. El color verde "Saludable" desapareció. Una nueva alerta inundó la sala. No era el rojo violento y agudo del NullPointerException. Era un color naranja, enfermizo y asfixiante.
El naranja del Timeout.
java.util.concurrent.TimeoutException
Request timed out after 30 000 ms
— Se acabó —susurró Robert, dejándose caer en la silla.
— Es solo un timeout —dijo Kael, con la voz quebrada, aferrándose a su negación como un náufrago a una tabla—. Es... es la red. Debe ser el proveedor de internet. Mis muros no causan esto. ?La lógica es perfecta!
Vincent entró en la sala de golpe, con el rostro desencajado y el teléfono pegado a la oreja. — ?La Junta Directiva está en línea! —rugió—. ?Dicen que las transacciones financieras se han detenido! ?Estamos perdiendo millones por minuto! ?Kael, juraste por tu título que esto era impenetrable!
— ?Lo es! —gritó Kael, al borde de las lágrimas, mirando a su jefe con ojos de ni?o asustado—. ?El error no entra!
— ?Tampoco entra el dinero, imbécil! —rugió Vincent, lanzando una carpeta contra la mesa.
Robert miró el caos. Miró a Kael, paralizado porque la realidad no coincidía con su libro de texto. Kael no era un villano; era un estudiante sobresaliente que nunca había visto el mundo real. Miró a Vincent, buscando a quién culpar para salvar su bono anual.
Y luego miró el gráfico de hilos bloqueados. Miles de coches parados en la autopista, con los motores encendidos, quemando gasolina hasta morir.
El sistema no había chocado. El sistema se había asfixiado bajo su propio peso.
Robert recordó la voz del chico del taller. Del JIT. "Se va a cansar de esperar. Va a ser un pantano."
El Arquitecto tomó una decisión. Si iba a hundirse, no lo haría siguiendo un manual que acababa de matar a su sistema. Necesitaba instinto. Necesitaba a alguien que pudiera escuchar el ritmo, no leer las reglas.
— Vincent —dijo Robert, con una calma aterradora—. Necesito una autorización de Nivel Root.
— ?Para qué? —escupió Vincent—. ?Para desplegar más muros?
— No. Para traer a alguien que sabe cómo dinamitar la presa.
Robert sacó su teléfono personal y buscó un número que había extraído del archivo de RR.HH. esa misma ma?ana, "por si acaso".
— Kael, sal de mi silla —ordenó Robert—. Voy a llamar a soporte técnico.
> ?Te gustó el código? Si quieres invitar a este Dev a una bebida energética (BMAC)
o leer capítulos por adelantado (Patreon), revisa los enlaces:
https://buymeacoffee.com/molaya
?? Patreon: ;
También puedes leerlo en mi página:
__________________________________________________________________

